La belleza. asunto de responsabilidad

 

Una vez que haz decidido mejorar tu imagen y deseas que tu cara y tu cuerpo luzcan hermosos, debes tener cuidado con las sustancias que te puedan infiltrar, por que podrían causarte lesiones progresivas de carácter irreversible en la zona tratada que puede llegar hasta la mutilación.

 

La infiltración de sustancias prohibidas y dañinas que son utilizadas por seudomédicos para modelar el contorno facial y corporal, es un método que se remonta al siglo pasado y aunque sea una técnica obsoleta, hay quienes en la actualidad buscan repetir los mismos errores del pasado inyectando estos productos con fines estéticos inmediatos.

 

Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas estadounidenses llegaron a Japón, a los soldados les llamó la atención que las mujeres japonesas no tenían arrugas en sus caras, ya que se inyectaban diferentes tipos de aceites o siliconas líquidas. A partir de los años 50 el consumo de estos productos se popularizó en los Estados Unidos y de ahí al resto del mundo y a poco tiempo comenzaron a aparecer diversas secuelas irreversibles pro su mal uso.

 

Sustancias peligrosas

En la actualidad existen personas no profesionales que se atreven a infiltrar estas sustancias para eliminar arrugas profundas y depresiones faciales, dar volumen a los labios, mamas, glúteos y genitales masculinos, logrando resultados estéticos inmediatos.

 

 

La desinformación, la fácil aplicación y el bajo costo económico, hacen que las personas accedan al tratamiento, sin saber el daño que les puede ocasionar a mediano o largo plazo.

 

Con el paso de los años, han sido varias las sustancias introducidas en los cuerpos de la gente, entre las cuales se encuentran: Parafina, silicón líquido industrial, productos oleosos: aceite de olivo, ácido oleico, y hasta aceite para motores mesclados tal vez con vitaminas, ceras, cítricos. Talcos, entre otros.

 

Qué sucede en la región que ha sido infiltrada, desarrolla inflamación en forma de nódulos duros, quien recibe estas sustancias comienza a sentir endurecimiento, sensación de tensión, dolor, alteraciones cutáneas, como eritema (manchas rojas debido a una inflamación superficial de la piel), edema (acumulación de líquido en el tejido), discromía (alteración del color de la piel), ulceraciones, fistulas (conductos que lleva el material inflamado al exterior del cuerpo) y en muchas ocasiones involucraciones linfonodales (lugares donde se localizan los linfocitos, células de defensa del cuerpo).

 

El periodo en que puede empezar a manifestarse el daño, varía de un mínimo de tres años a un máximo de 42.

 

Las sustancias prohibidas, en numerosas ocasiones migran de una zona a otra, creando una embolia pulmonar con procesos granulomatosos. Hay que mencionar también las alergias que pueden generar y hasta enfermedades de colágeno, llamadas enfermedades auto inmunitarias.

 

Otras manifestaciones pueden ser: dermatitis de contacto, calificaciones e infecciones hasta llegar a la necrosis (destrucción del tejido).

 

Tratamiento alternativo

La solución que podemos aportar los médicos una vez que la persona se ha inyectado alguna de las sustancias antes mencionadas, es el tratamiento quirúrgico, que normalmente es muy agresivo cuando es posible, consiste en eliminar la sustancia infiltrada y sus residuos. El tratamiento reconstructivo es parte del tratamiento quirúrgico en caso de que haya pérdida de sustancia.

 

Estimados lectores, en estos casos no se trata de modelar o mejorar la imagen, sino de mutilarla, no hay que bajar la guardia. Es nuestra responsabilidad preguntar e investigar todos los tipos de materiales y sustancias que nos ponen antes de introducirlas a nuestro organismo.

 

8 de Julio del 2005

Por el Dr. Fadi Haidar

fadiplast@hotmail.com